¿Hasta qué punto son seguros los chalecos antibalas?

Los chalecos antibalas son un ítem de seguridad imprescindible para cualquier equipo de seguridad, tanto de empresas privadas como de las fuerzas de la ley. Sin ellos, correrían el riesgo de sufrir heridas mortales debido a disparos en zonas en las que cualquier penetración por este tipo de amenazas pueden convertirse en una amenaza grave para su salud.

No obstante, cabe decir al respecto que no todos los chalecos antibalas son iguales, ni todos sirven para lo mismo. No es lo mismo recibir un disparo de un rifle de alto calibre desde 1.000 metros de distancia con un chaleco tipo I, que con un chaleco antibalas tipo IV.

Y es en este sentido en el que nos preguntamos, ¿hasta qué punto son seguros los chalecos antibalas? Pues tal y como lo hemos mencionado, esto depende de la bala que se reciba, y del chaleco que se lleve puesto. Si hablamos de heridas con armas blancas, los chalecos tipo I con protecciones en los costados y la espalda son más que suficientes para proteger nuestro torso superior, si bien es cierto que todo chaleco tiene determinados puntos vulnerables, como por ejemplo en la axila, en el bajo vientre o en el cuello.

 

Chalecos antibalas para distintos calibres

 

Al fin y al cabo, son chalecos. En cuanto a los disparos, depende del calibre del arma con la que se dispare. Como ya hemos anticipado, hay cuatro tipos de chalecos antibalas, que van desde el tipo I hasta el tipo IV, cada uno está preparado para balas de distinto calibre, y en función tanto de la inversión que pueda destinarse a equipamiento de seguridad, como del riesgo que entrañe cada operación, será conveniente llevar uno u otro.

Por norma general, la policía suele llevar chalecos antibalas tipo II y tipo III, ya que son más que suficientes para detener impactos causados por calibres de pistolas y ametralladoras ligeras. No obstante, determinados rifles pueden penetrarlos si tienen suficiente calibre, razón por la cual para combate en zonas de guerra la mayoría de tropas especialmente preparadas suelen llevar chalecos antibalas tipo IV.

Si requiere de un chaleco antibalas para protegerse a nivel particular en caso de que asalten su vivienda o su negocio, en principio sobra con un chaleco antibalas tipo II. Aunque si no quiere destinarse mucha inversión a este tipo de protección, un tipo I le cubrirá de los disparos de la mayoría de pistolas con las que suelen ir armados los delincuentes.

Como puede observar, todo depende de la situación, y del riesgo. Si quiere saber más sobre chalecos antibalas, o tiene pensado adquirir uno, no dude en echar un vistazo a nuestro catálogo.